lunes, 16 de septiembre de 2013

El monstruo de la nueva poesía




Enflaquecido y enfermo, un hombre con los cabellos blancos ingresa en el hospital de la Concepción, en Marsella, la noche del 22 de mayo de 1891. Envejecido prematuramente, representa estar en los sesenta cuando no tiene sino treinta y siete años. Ha llegado de Aden. Lleva 10.000 francos en oro oculto en el cinturón de cuero. En la rodilla derecha tiene un tumor canceroso. Le han de cortar la pierna. Cuando muere, cuatro meses después, ingora que alrededor de su nombre y de su escasísima obra se ha formado en París una leyenda y que ya se le considera el pregonero y el monstruo de la nueva poesía moderna.
  ¿Quién era este hombre? ¿Qué había escrito? ¿Por qué moría tan joven? ¿Cuál había sido su vida pasada?
 

domingo, 15 de septiembre de 2013

De cómo Gabo no pudo hablarle a Hemingway en París

 
 
 
Gabriel García Márquez y Hemingway en París*
 
En 1955 el diario colombiano El Espectador envía a García Márquez a Europa como corresponsal. El Premio Nobel de Literatura permanecerá en Europa durante cuatro años alternando en varias ciudades, primero Ginebra, luego Roma y, finalmente, París. Cuando se instaló en la capital de Francia recibió la noticia que su periódico había sido clausurado al tiempo que se le ordenaba regresar a Colombia. Sin embargo, Gabo tomó una decisión crucial en su vida y es permanecer en la capital del Sena donde escribió en 1961 La mala hora y una de sus novelas cumbres, El coronel no tiene quien le escriba, aparecida en 1958.
  Paseando un día por la ciudad Gabo reconoció en la otra acera a Hemingway. Por miedo a hacer el ridículo con su pobre inglés le gritó al autor de Por quién doblan las campanas:
–¡Maestro!
Hemingway siguió su camino y aunque no conocía a García Márquez, sobre la marcha le espetó:
–¡Adiós, amigoooooooo!
 
 
 
(Fernández Zaurín, Luis. "De cuando Vargas Llosa noqueó a Gabo". Editorial Styria. Barcelona. 2009. p. 194.)

sábado, 14 de septiembre de 2013

Varguitas seductor

 
 
El polifacético intelectual Ramón Riera hace unos años contó una anécdota acerca de Vargas Llosa.
«Yo tenía un apartamento en la playa de Calafell, donde Carlos Barral, amigo mío, tenía con su familia un pequeño bar-restaurante, La Espineta, a donde yo iba muy a menudo junto a otros escritores. Allí, una vez, Vargas Llosa, me jodió quinientas pesetas de las de entonces, algo que nunca le voy a perdonar.
Entré a La Espineta a medio día acompañado de una chica muy guapa que me acompañaba. Vargas Llosa, el Varguitas de La Tía Julia y el escribidor, que me conocía porque nos había presentado Barral, nos vio y enseguida se acercó a saludar. Mientras me saludaba a mí no dejaba de prestarle atención a la chica, que era a la que, en realidad, miraba. Entonces me fui al lavabo y, cuando regresé, ya se habían ido él y la chica y la cuenta me la dejó para mí. Aún recuerdo, tiempo después, que cuando se presentó a las elecciones del Perú recé para que no ganara».

domingo, 8 de septiembre de 2013

"Nena" y sus dos impactos


Artículo publicado en El Comercio el 07 de septiembre de 2013.
 
 
"Nena" y sus dos impactos
Por: Pedro Novoa*
 

El primer impacto que produjo la prosa de Álex Rivera de los Ríos fue la del deslumbramiento, el segundo, muy seguido al anterior, fue el de la acuciante emoción. Un primer deslumbramiento porque a través de una prosa puntillosa, esmerada y hasta por momentos preciosista nos lleva de la mano por ambientes diversos, mundos imaginarios que se intercalan entre barrios, barriadas, campos y ciudades.

 Un segundo momento, el de la apremiante emoción, porque a través de la construcción de voces, también diversas, como si quisiera demostrar una tácita habilidad orfebre, Álex Rivera de los Ríos se desliza entre primeras y terceras voces, entre protagonismos, testigos y omnisciencias que se van intercalando para contarnos sus nueve historias, casi como quien ejercita complejas filigranas narrativas. Entramados que abordan los deseos simples, las frustraciones, los fantasmas y demonios interiores de niños, jóvenes y adultos de distintas procedencias y estratos sociales. El autor hace un bestiario humano, un paseo obligado por un carrusel de personajes disímiles donde nada se queda fuera: el estupro velado, el enamoramiento, la homosexualidad masculina, el lesbianismo, la drogadicción, la acción intensa y la pasión de vidas signadas por la angustia, por la intensa vitalidad de sobrepasar la línea de flotación de sus domésticas desgracias, que por extensión son las de todos nosotros y de la condición humana.

El mérito del cuento es su contundencia y el logro del conjunto reunido bajo este libro es que esa contundencia cambie de registros, que no se repita y agote en sí misma. Y en efecto, a lo largo de la obra, Rivera de los Ríos logra vencer el reto de la no reiteración. Y al no repetirse, se asiste a un narrador con oficio que quiebra y avanza, que esquiva y gana. Pocos cuentistas logran dicha labor de orfebre, ya que se suele tener hilos conductores y temáticos que te imprimen cierta consecución, pero en Nena, esto no es así. Cada cuento es un pequeño universo bien orquestadazo, un mundo ficcional que exige su propia atmósfera, sus propias coordenadas narrativas particulares.

Pero ¿dónde radica este doble impacto que causa leer a Álex Rivera de los Ríos? A mí me parece que en el cuidado del estilo, del lenguaje perfilado y pulido, en la consistencia de las voces, en las descripciones impresionistas y, por su puesto, en esa vocación irrefrenable de contar historias que nos remezan y nos saquen del asiento con dos impactos o con más, que desde ya, le agradecemos.  

Aventurando a ser agoreros, creo que luego de la batalla ganada, este joven escritor arequipeño, luego de demostrar sobradas razones para inscribirse dentro de los narradores peruanos contemporáneos, puede apuntar a la novela, ejercer el oficio narrativo a esa dimensión, abordar un mundo más amplio, y con lo expresado y demostrado en esta obra cuentística, desde luego que creemos que sí. Esperamos, pues, su próxima entrega.
  
 

*Pedro Novoa Castillo es un escritor peruano. Ha sido galardonado con el premio Nacional de Dramaturgia 2004, Premio Horacio de Novela Corta 2010 con la novela Seis metros de soga, Premio Internacional Mario Vargas Llosa 2011) con la novela Maestra vida, premio que fue entregado por el propio Mario Vargas Llosa en Arequipa. Además ha obtenido diversos premios de los que destacan: Primer puesto en el “I Juegos Florales 2003: Antonio Cisneros”, mención honrosa en el “I Juegos Florales 2004: Washington Delgado Tresierra” y Primer Puesto en el “Concurso de Cuento Corto Dante Alighieri”.

 





 
 

martes, 13 de agosto de 2013

"Nena", según Giovanni Barletti


 
 
 
Comparto con ustedes el comentario que el talentoso escritor Giovanni Barletti* hizo de Nena (La Travesía editora, 2013):
 
 «Mediante monólogos precisos, ensueños, metáforas memorables y acciones que casi siempre terminan mal los personajes de Nena manifiestan su insatisfacción con la realidad que les toca soportar. La mayoría de estos personajes no tienen una edad precisa y están ubicados en épocas y lugares indeterminados, característica que no representa más —probablemente— que la insatisfacción del autor con su propia realidad. La literatura como la vida misma».
 
 
* Giovanni Barletti (Moquegua-Perú 1988)  Es miembro fundador y presidente de turno de la Asociación cultural Juvenil “Los malos muchachos”, organización sin fines de lucro que fomenta la lectura en Moquegua. Publicó en el 2009 la colección de cuentos El que no corre vuela (Editorial Dragostea) y más recientemente, en el 2011, el libro de novelas cortas Dabai, Chelo, dabai. En 2013 ganó el primer concurso de cuentos de la editorial Género Aburrido con el libro La casa amarilla.

lunes, 12 de agosto de 2013

Kunan Pop, de Jorge Alejandro Vargas Prado


Hace unos años, cuando terminé de leer este libro de cuentos, escribí en la última página lo siguiente:

  Cuentos que expresan la opulencia y originalidad de un joven escritor. Los textos, aunque dispares y unas veces confusos, coinciden en algo: una nueva forma de sentir el terruño, lo visto y vivido desde joven. Aquí el autor no hace del mundo andino un cuadro de lamentaciones, sino que intenta innovar y, como un Andy Warhol, retrata de manera colorida y psicodélica las raíces ancestrales de su tierra.
   Con Vargas Prado ya no se trata de sentir pena por los indígenas; se trata de vivir con y junto a ellos en una mezcla de modernidad y tradición.  Este libro guarda una voz fresca que, como muchas otras, trata de buscar identificar e identificarse con su nación.
  En cuanto a construcción y estilo, los cuentos están bien escritos y los personajes correctamente definidos. Sin embargo -y esta es mí única crítica negativa-, tengo que decir que tanta “opulencia”  y color a veces pueden empalagar.
Kunan Pop (Cascahuesos, 2010) pertenece a Jorge Alejandro Vargas Prado (Cusco, 1987), escritor egresado de la escuela profesional de Literatura y Lingüística de la UNSA. Es editor desde los 17 años. Sus trabajos han sido reconocidos con publicaciones a nivel nacional e internacional y con diversos premios. Su principal preocupación actualmente es luchar por el fortalecimiento de las lenguas originarias del Perú, en especial del quechua.

miércoles, 31 de julio de 2013

Entrevista a Álex Rivera de los Ríos en El Comercio


 El Comercio - Entrevista de Jorge Malpartida

El joven escritor arequipeño acaba de publicar su primer libro de relatos “Nena” (La Travesía Editora), en el que trata de expiar sus demonios personales y retratar espacios de su niñez y adolescencia.

Por: Jorge Malpartida Tabuchi


(Publicada en la edición regional de El Comercio Arequipa el sábado 27 de julio del 2013).

<!--[if !supportLineBreakNewLine]-->
<!--[endif]-->
El primer libro de cuentos de Álex Rivera de los Ríos, “Nena” (La Travesía Editora, 2013), condensa en los nueve relatos que lo conforman las ganas de un joven autor por conseguir su propia voz. En el libro no hay poses intelectuales ni intentos por copiar a algún ídolo literario, sino un puñado de relatos en donde sus protagonistas reflejan los ángeles y demonios del escritor. Dialogamos con Rivera sobre estas ficciones, plagadas de mujeres perversas y hombres insatisfechos, que salen desde sus entrañas para conmover al lector desde el arranque.

— Todos los personajes del libro tienen un estigma o un trauma que ha marcado sus vidas. ¿Por qué tienes este interés por los personajes heridos?
Estos personajes responden a un demonio personal que siempre he tratado de exorcizar. Por eso cada cuento es muy distinto del otro: hay relaciones amorosas y familiares poco normales, venganza y locura. Los personajes están heridos porque quieren salir de su estado de parálisis y tomar las riendas de su vida, no solo se quedan mirando, sino que actúan.

—Las mujeres en tus relatos suelen ser perversas. ¿Cómo has nutrido esa colección que presentas al lector?
Me han dicho que mi libro está repleto de ‘femme fatales’, pero nunca fue mi intención agrupar a tantas mujeres con personalidades fuertes. Por ejemplo, en la Nena, el personaje del cuento que le da título al libro, las mujeres que han formado parte de mi vida en algún momento van a encontrar en ella algún rasgo suyo. Sobre todo mi mamá y mi hermana mayor han sido claves para armar a este personaje.

—¿También hay algunos rasgos tuyos en estos personajes femeninos?
Cuando escribo un cuento siempre quiero introducir mis recuerdos y traumas para enriquecer a los personajes y darle verosimilitud a la historia. La realidad es lo que vemos todos los días y la ficción creada a partir de esta realidad tiene una vida propia. A veces es divertido que se confunda esa línea y seres cercanos a ti se reconozcan en tus cuentos, pero lo que un escritor quiere en verdad es que la realidad solo sirva para nutrir sus ficciones, ya que con la literatura se pretende crear un mundo independiente.

—Por otro lado, tus personajes masculinos han fracasado en el amor o han sido rechazados. ¿Por qué tienes este interés por los perdedores?

Creo que inconscientemente les he dado mayor prioridad a los personajes femeninos. Ya que los hombres en mis cuentos, más que representar partes de mi personalidad, representan lo que veo en la realidad y la idea que tengo del hombre actual dentro de la sociedad en la que vivimos. Nunca tuve la intención de introducir el fracaso como una condición de mis personajes o de darle voz a los marginados, creo que simplemente salieron así, pero sí incluí en todos ellos esas ganas de no aceptar de manera estática esa situación en la que viven.

—El cuento “Nena” está dedicado a tu tío, el escritor Edmundo de los Ríos. ¿Cuán presente lo tienes al escribir?
No puedo negar su influencia, ya que es una figura totémica en mi carrera como escritor. Cuando escribí “Nena” quise, de algún modo, reflejar ese gusto que me dio encontrar dentro de la literatura hecha en Arequipa una novela tan buena como “Los juegos verdaderos” [1968], que además había sido escrita por un familiar mío. Hay algunas coincidencias con el libro, no porque quise copiarlo, sino porque es mi humilde homenaje a su literatura.

—¿Sientes que vas a ser siempre comparado con la carrera y el estilo que tu tío tuvo como escritor?
No me molesta para nada, porque Edmundo de los Ríos es un gran escritor. Pero pienso que cada uno debe hacer su carrera por su lado y generar su propia voz. Creo que si me esfuerzo y tomo en serio mi carrera, no voy a necesitar del aval de nadie. No me molesta que me relacionen con él, aunque, si esa comparación se vuelve en algo permanente, tal vez sí me llegue a fastidiar.

—Otra característica de tu libro es la variedad de estilos y técnicas. ¿A qué se debe esto?
“Nena” es el reflejo de mis lecturas favoritas. Si he leído un libro que me ha dado un placer intelectual, lo más seguro es que lo haya tratado de reflejar en uno de mis cuentos. Pero una condición para apropiarme de una historia es que debe tener algo que se relacione conmigo, algún elemento de mi vida, un recuerdo o añoranza. Además, en cada cuento me
planteaba un reto de experimentar con alguna técnica que había aprendido. “Nena” es una especie de libro aprendizaje en donde he tratado de mostrar de lo que soy y no soy capaz
de hacer como escritor.


—También tienes un gran interés por buscar una perfección en el lenguaje. ¿A pesar de tu juventud te tomas muy en serio este oficio?
La disciplina y la tenacidad en la corrección de los textos son indispensables para mí. No soy para nada un escritor de fin de semana, llevo a la literatura conmigo todos los días. Desde el día en que me propuse ser un escritor he procurado darle a esta vocación todo mi tiempo y esfuerzo. Leo, escribo y corrijo a mil por hora. Claro que debo tener trabajos alimenticios que no me permiten estar concentrado en eso todo el tiempo, pero mi ánimo por la literatura es lo más importante.


—¿Sientes que hay un resurgir de la narrativa arequipeña?

Esa frase de la nueva narrativa arequipeña me parece invención de algún entusiasta que responde a la aparición de una serie de publicaciones de muy alto nivel. Pienso que existen escritores muy buenos en Arequipa, pero no creo que haya una identidad de grupo o de trabajar temas en conjunto.



PERFIL DEL AUTOR

BIOGRAFÍA

Nació en Arequipa en 1987. Actualmente estudia Derecho en la Universidad Católica San Pablo.

LIBRO A LA VENTA

Su libro “Nena” está a la venta a S/.20 en librerías San Francisco, Pucara Bulls (Campo Redondo 102 A – San Lázaro) y en la librería El Lector. También se ofrece en la Feria Internacional del Libro de Lima, junto con las publicaciones de La Travesía Editora.

DIVERSOS OFICIOS

Es profesor de francés y chef de profesión. Administra el blog: elsolylacarne. blogspot.com.